domingo, 9 de mayo de 2021

El tabú de los sentimientos

 


Resulta que este tema fue uno de los más votados en su día para hablar sobre él. Realmente no sé muy bien como empezar, engloba bastantes cosas, personalidades, perspectivas...


Creo que normalmente confundimos sentimientos con vulnerabilidad. Como si mostrar, decir y expresar lo que sentimos nos hiciese vulnerables para dejar la puerta abierta a que nos hagan daño. Pero en mi opinión es al contrario. Cuando una persona es capaz de mostrar su interés y sentimientos no le hace vulnerable sino fuerte. Fuerte porque estás dejando la opción a un sí y a un no, sin tener miedo, aceptando cualquier respuesta. Lo que me parece más curioso es que es una de las cosas ''bonitas'' que tiene la vida y sin embargo nos empeñamos en esconderlo.


Por otro lado, creo también que, todo depende de muchas cosas, como un pasado mal cerrado, un tabú, una imagen, o carencias interiores. En mi opinión, cuando se trata de un pasado mal cerrado tienes miedo a que ocurra lo mismo pero, ¿Por qué vas a condenar(te) a más personas por lo que haya hecho otra? Todos somos diferentes, todos pensamos cosas diferentes y actuamos diferente. Nadie es igual a nadie por lo que no tiene por qué ocurrir lo mismo. En este caso, creo que lo primordial sería cerrar puertas, cada uno con el tiempo necesario.

Cuando se trata de carencias interiores, el tema se complica. Resulta que a raíz de varias conversaciones, mucha gente piensa que la falta de interés de otra persona o ''pasotismo'' funciona. ¿Realmente creéis que es así? En mi opinión sí pero no. Es decir, creo que funciona cuando la persona interesada no acaba de estar completo consigo mismo, busca a alguien a quién impresionar o mendiga algo que no le da esa persona. Por otro lado pienso que no, porque cuando una persona está completa consigo misma en este momento sabe identificarlo, aceptarlo y sigue con lo suyo, sin más. Creo que una persona completa, no mendiga porque sabe que si algo funciona es sencillo, no se conforma con algo que cree que no merece y pasa página. No tiene por qué ser complicado. Pero finalmente creo que este apartado es más complejo y cada uno lleva una mochila distinta.


Si hablamos de la imagen es cierto que en la mayoría de chicos se evita más, sin embargo, la mayoría que votaron este tema eran chicos. ¿Por qué? Es una imagen, pero en mi opinión (como todo el artículo) esta imagen está totalmente pasada, nadie quiere una piedra a su lado, ni una persona que cambie de opinión cuando cambia de compañía. Si la persona necesita dar una imagen ocultando lo que siente o piensa realmente creo que de este modo sí que es vulnerable, no se acepta a sí mismo y está lleno de miedos. 


Todas estas opiniones no están basadas en ningún estudio pero sí en libros que he leído, opiniones propias y escuchas a diferentes personas.


Finalizo diciendo que lo más importante es estar completo uno mismo porque a partir de ahí, todo fluye.


sábado, 20 de febrero de 2021

Actitudes permanentemente positivas



Existen personas con actitudes permanentemente positivas, sin necesidad de cambio. Podemos tenerlas alrededor pero quizás, aún no seamos conscientes de ello.

En un libro del psicólogo Bernabé Tierno, expone unas características de este tipo de personas. Las explico a continuación:

1- Aspecto físico agradable: serenidad y alegría, de fácil sonrisa y cercanía. Tienen buenas formas y su carácter y equilibrio no consiguen que nadie logre alterarlos.

2- Amante de la vida, de la naturaleza. Cuida y admira. Está dispuesto a dar y a ayudar.

3- Responsable total de su vida y de sus actos. Está al mando de sí mismo, mantiene una actitud positiva consciente. No busca disculpas ni responsabilidades sobre los demás.

4- Su mente se focaliza en encontrar soluciones y alternativas, no pierde el tiempo en personas o cosas que le impiden lograr objetivos. Cuando no puede cambiar a las personas o circunstancias, cambia de actitud y focaliza sus pensamientos positivos en nuevas metas.

5- Se centra en el presente, es consciente de disfrutar. El pasado y futuro no son una realidad.

6- No se tortura por sus errores. Sustituye los posibles pensamientos destructivos por otros optimistas.

7- Encuentra motivos para ser feliz, da gracias y disfruta de cualquier momento. No espera para sentirse bien consigo mismo, ni a que las circunstancias sean favorables.

8- Considera lo normal como algo extraordinario como dar un paseo, dormir, viajar... Lo cotidiano se convierte en disfrute. 

9- Está convencido que donde vaya encontrará en su interior la felicidad. 

10- Está disponible a la comprensión, al perdón, a disculpar y a olvidar. Es consciente de que los insultos y desprecios proceden de mentes llenas de frustración, rencor y de deseo de venganza. Perdona su maldad y libera su veneno.

11- Aprecia y cuida a las personas que quiere, a los buenos amigos, optimistas, sinceros, generosos, constructivos... pero tiene cuidado de protegerse a sí mismo y no se deja engañar por personas movidas por la maldad. Se junta con ''buenos'' y aprende de ellos.

12- Vive para amar y ser amado. Para proporcionar alegría, felicidad, bienestar... Ser útil, hacer el bien y rodearse de personas felices es un objetivo fundamental en su vida. 


Como ves, son varias las características de las personas positivas, es posible que nunca hayas sido consciente de quién lo es, ya que solemos pasarlo por alto. Pero hoy en día resulta imprescindible rodearse de este tipo de personas para poder avanzar y poder aprender de ellas.



viernes, 19 de febrero de 2021

Reestructuración de la mente.

 

A veces pasamos por temporadas en las que nos sentimos tristes, anclados, perdidos o apagados. Nos cuesta ver la salida o no sabemos por donde empezar. Una de las cosas que he aprendido durante este último año es, que si realmente quieres cambiar puedes hacerlo. Todo es cuestión de tener una actitud positiva y de cambiar la perspectiva y nuestros pensamientos.

Esto, no es algo fácil, sino todo lo contrario. Requiere esfuerzo, diferentes técnicas, tiempo, dedicación... pero sobre todo motivación y actitud. Lo fácil es quedarse anclado sin poner a trabajar nuestro cerebro, porque éste, es nuestro motor que debemos hacer funcionar. 

Otra de las cosas más importantes que he aprendido es, que la queja no sirve de nada más que para seguir en el mismo lugar, cambiar la actitud y dejar de culpar al resto de personas o circunstancias de nuestras ''desgracias'' para hacernos responsables de las mismas. Cuando tomamos la actitud de responsabilizarnos, automáticamente cambiamos nuestros actos, comenzamos a buscar soluciones. 

Está demostrado que la mente puede provocar cambios físicos y psíquicos en las personas. Nuestros pensamientos afectan tanto a la mente como a nuestro cuerpo.

Para cambiar el ''chip'' el primer paso es querer. El segundo la acción. A cada persona le funcionan diferentes técnicas, todo es cuestión de buscar la tuya. Hay personas que practican deporte, otras la meditación, otras dibujan, escriben, pasean... Debes buscar un campo en el que te sientas a gusto, y que tras realizarlo te sientas mejor. Evidentemente puedes realizar varias. 

La mente se puede reestructurar a pensamientos positivos, pero nada cambia si nosotros no hacemos lo necesario para ello.

Los sentimientos negativos, frustrantes y de inseguridad durante años, permiten que el resto nos haga daño y pueden llevarnos a situaciones extremas. Si tenemos pensamientos negativos automáticamente tendremos sentimientos negativos. Por ejemplo, si piensas que no eres válido en tu trabajo, no confías en que seas capaz de sacarlo adelante, seguramente no lo harás. Si piensas que sentimentalmente siempre te van a hacer daño, seguramente lo harán. Porque tú, al pensar negativamente estás dejando la puerta abierta a que todo ello suceda una vez tras otra.

Cambiar este tipo de pensamientos a positivos es un trabajo muy difícil pero posible, cuanto antes comiences a ponerlo en práctica, tu cerebro se irá acostumbrando creando nuevos circuitos neuronales. Esto es, dicho de un modo sencillo, porque las neuronas se comunican unas con otras y tú, al haber pensando negativamente durante tantos años, has creado unos circuitos neuronales negativos, que responden automáticamente de esa manera. Nuestra mente se hace adicta a patrones de comportamiento que hemos adquirido durante años, si cambiamos las rutas de los sentimientos negativos a positivos, nuestra mente se hará adicta a estos nuevos patrones. 

Toda transformación suele comenzar cuando eres capaz de enfrentarte a tus miedos. Por pequeños que sean. Debes ser capaz de dar un paso al frente y comenzar a hacer todo aquello que te de miedo. Para ello, debemos ser conscientes del problema y pasar a la acción, celebrando cada pequeño paso que vamos superando. Si cada logro que obtienes lo menosprecias no avanzarás, piensa que no tiene ningún sentido boicotearte a ti mismo, que eres con quién vas a estar toda la vida.

Otro factor importante es el autocontrol. Sentir que tú tienes el mando de tu vida, sentir que te estás creando a ti mismo, personalmente, laboralmente y no sentir que los factores externos influyen en ti, es un paso fundamental para el cambio. Quién está al mando de su vida deja de instalarse en el lamento, en la queja y se refuerza a sí mismo. 

Debes buscar un por qué, un objetivo claro en tu vida que te haga sentir la motivación necesaria para pasar a la acción, para avanzar cada día. Si te instalas en el lamento no podrás dar un paso al frente. Para ello, debemos crear pensamientos positivos manteniendo una actitud consciente, expresando emociones de gratitud y disfrute y teniendo una buena autoestima y aprecio hacia nosotros mismos, ya que si no tenemos una buena relación con nosotros mismos será muy difícil tenerla con el mundo. También, debemos rodearnos de personas que ya tengan este tipo de actitudes, si nos rodeamos de personas con actitudes negativas, frustradas, pesimistas, inseguras... influirán en tu manera de pensar y de interpretar todo lo que te sucede. En resumen, hay personas que purifican mientras otras contaminan. 

Destacar, la visualización. Es otro de los primeros pasos que hay que llevar a cabo. Si te visualizas a ti constantemente dónde quieres estar, a donde quieres llegar, quién quieres ser, tu cerebro se irá acostumbrando y tú irás sintiendo esa motivación dada por la felicidad de creerlo. Al igual que las afirmaciones positivas como ''soy capaz'' ''yo puedo'' ''yo lo haré''. Ahora bien, las afirmaciones y visualización, para que puedan llevarse a cabo requieren de actitud y acción. Si no, no servirán de nada. 


Por otro lado, para poder buscar soluciones debemos aceptar la realidad y adaptarnos a ella para poder ser personas resilentes y resistentes. 

El psicólogo Carol Ryff definió a una persona saludable psicológicamente mediante uno serie de dimensiones:

1- Control ambiental. Sentir que está al mando de su vida, que es competente y capaz de crearse su estado mental, su actitud y la forma de encarar las circunstancias.

2- Crecimiento personal. Es la sensación de verse a uno mismo en constante evolución positiva, progresando.

3- Propósito de vida. Saber que es lo que quiere y sentirse resilente. Siente que está preparado para todo.

4- Autonomía. Libertad interior, se refuerza a sí mismo, se crea a sí mismo.

5- Autoaceptación. Actitud positiva ante todo lo que pueda venir. Se quiere y se valora, se tranquiliza a sí mismo aceptando.

6- Alturismo. Tiene carácter generoso. 


Por otro lado, cuando una persona vive instalada en la queja se le denomina como persona ''derrotista''. Persona que cree que el cambio es imposible, que son historias. Esto es, porque la persona no tiene ningún control sobre sí mismo, tiene actitudes de no mejorar y de no avanzar. Lo ve todo como un problema, se deja pisotear. No se acepta ni se valora, utiliza las relaciones para dar pena y quejarse. 


Martín Seligman sintetiza tres dimensiones de bienestar.

1- La vida placentera. Capaz de traer al presente lo mejor del pasado, disfrutar del presente y esperar lo mejor del futuro.

2- La vida comprometida. Vivir las fortalezas humanas capaces de proporcionarnos experiencias, 

3- Vida significativa. Crear felicidad.


Evidentemente este es un tema muy complejo en el que seguiré hablando en el artículo siguiente.


Ahora, está en tus manos decidir que tipo de persona quieres ser. 



miércoles, 6 de enero de 2021

Lo que te hace una persona no condena al resto

 

En cualquier ámbito de la vida, laboral, amistoso, sentimental… podemos encontrarnos con personas que nos hacen daño. Ya sea un jefe que no nos trata bien, un amigo que nos traiciona, una pareja que nos deja… pero lo que hace una persona no condena al resto.


Cuando nos suceden este tipo de cosas, nos llenamos de prejuicios y de miedos, y esto, conlleva a nuestras propias inseguridades. Cuando un jefe te dice ¨no sabes hacer nada¨ es posible que a partir de ahí, en las siguientes entrevistas vayas inseguro, dudando de tus propias cualidades. Cuando un amigo nos traiciona, contándole a otras personas nuestras cosas personales, nuestra confianza se ve afectada y comenzaremos a guardarnos muchas cosas dentro y a decidir con más cuidado a quién se las contamos. Cuando una pareja nos deja o nos ¨falla¨ tenemos miedo al compromiso, nuestro amor propio se ha dañado y con él nuestra seguridad.


Pero… no somos seres inmortales y no podemos cerrarnos en banda a las personas. Hay mucha gente dispuesta a contratarte porque confía en ti, hay mucha gente dispuesta a ser tu amigo y dispuesta a escucharte, hay mucha gente dispuesta a conocerte. Pero somos así ¿no? Condenamos al resto de personas solo por lo que UNA nos ha hecho, mientras nos cegamos del resto.


Personalmente esto me parece algo egoísta y cobarde. Nos llenamos de miedos, dejamos de confiar, dejamos de conocer sin saber de todas las cosas buenas que nos estamos perdiendo en la vida.


Lo dejamos todo para un futuro, porque ¨esto pasarᨠy claro que pasará, pero cuando pase habrás perdido tiempo y a personas que no lo merecían, porque ni el tiempo, ni las personas, ni las oportunidades esperan. Por eso, una de las cosas que escucho mucho últimamente es, que vivamos en el presente y disfrutemos del día a día, nadie sabe lo que nos pasará mañana o si viviremos cien años más. Lo que si queda claro es que nos arrepentiremos de haber perdido el tiempo y de no haber vivido lo que realmente queríamos, por miedo y por inseguridades.


Se que esto no es algo fácil de cambiar ni de tratar y sé que son problemas personales en los cuales no voy a indagar. Pero no nos cerremos a personas buenas por los miedos.


No digo que nuestra confianza se la debemos dar a cualquiera y enseguida. Está claro que cuesta mucho tiempo construirla y sentirse cómodo, pero no permitamos que los miedos dominen nuestros actos, porque esto, si que es algo cobarde.


Lo que sientas que quieres hacer, hazlo… si lo piensas demasiado, no lo harás (porque tus miedos se habrán adueñado del momento).


Por otro lado, creo que hay personas que sienten tanta rabia por lo que han recibido de otros, que frustran la misma en otras y que por supuesto, no lo merecen. No puedes pretender que otra persona pague por tus daños ni por los actos que ha hecho otra. Si no te gusta lo que recibiste, deja de dar lo mismo al resto y comienza por dar lo que esperas recibir.



jueves, 10 de diciembre de 2020

Idealizar

 

Llevo un tiempo hablando con amigos sobre el concepto de idealizar a alguien, tanto para bien como para mal, como nos repercute en uno mismo y en nuestras acciones hacia alguien.

Antes de nada quiero decir que este es un artículo de opinión tras varias conversaciones.


¿Por qué idealizamos a una persona sin conocerla? Existe una frase muy famosa que es ''nunca se termina de conocer a una persona'' y creo que realmente es cierta. Por mucho que conozcas a una persona desde hace años, siempre puede sorprendernos. Esto forma parte de ser uno mismo, todos tenemos secretos que guardamos para nosotros, pensamientos y opiniones que muchas veces no las decimos. Entonces, si nunca terminamos de conocer a una persona ¿Que estamos haciendo idealizando a otra sin conocerla realmente?


Creo que la idealización se basa en una imagen que creamos nosotros mismos en nuestra cabeza, pensando que alguien es así, simplemente por la imagen que nos da a primera vista o por opiniones que hemos escuchado de otras personas.

Podemos empezar a conocer a alguien pero inconscientemente nuestra cabeza ya se ha hecho una imagen de como es esa persona. Creo que cuando idealizamos a alguien de forma positiva, según la vamos conociendo nos seguimos auto convenciendo de que es real nuestra imagen creada. En cambio, por el contrario, cuando idealizamos de forma negativa pero una parte nuestra se anima a conocerla o por circunstancias que se dan la acabas conociendo, acabamos sorprendiéndonos de forma gratificante.


Así pues, clasifico la idealización de dos maneras contrarias

La primera, idealizar de forma positiva a alguien cuando realmente no es así. Con el paso del tiempo podemos ir viendo como la persona tiene actitudes, pensamientos, opiniones... diferentes al concepto que nosotros hemos creado sobre ella pero inconscientemente, durante un periodo de tiempo, nuestra mente sigue convenciéndose de que lo que nosotros creemos es real. Cuando este periodo de tiempo pasa (creo que para cada persona es diferente, para algunos pueden ser días y para otros meses o incluso años) nos lleva a la decepción, desilusión y frustración. Pero la realidad es que nadie nos está desilusionando o decepcionando, simplemente nos estamos decepcionando a nosotros mismos. Una persona no tiene por que cumplir con tu idealización y cuando por fin somos conscientes de que no es real nos sentimos así. Quiero explicar que bajo mi concepto la culpa es solo nuestra. No hemos esperado el tiempo suficiente para conocerla y observar como es, no nos hemos dado tiempo a nosotros mismos para reflexionar y poder tener nuestra opinión, nos hemos anticipado a los hechos de forma inconsciente. Se que muchas veces es difícil no hacerlo, ya que yo también lo he hecho y a veces lo sigo haciendo, pero creo que hay que ser un poco más ''frío'' y darnos tiempo tanto a nosotros mismos como al resto de personas. Se necesita tiempo para conocer a una persona y poder opinar sobre ella. 


Por otro lado, la segunda idealización es a la inversa. Idealizamos de forma negativa a alguien y le atribuimos ciertas características, ya sea por su compañía, su forma de vestir, sus hábitos, su trabajo, o incluso por cosas que hemos escuchado. En la gran mayoría de los casos nos privamos de conocerla, nuestra cabeza se niega a ello por todos los prejuicios que tenemos. Pero a veces, por algún motivo acabamos conociendo a esta persona, ya sea porque trabaja con nosotros, porque la vemos a diario o simplemente porque empezamos a contestar sus mensajes sin demasiado interés que se va incrementando. Bajo mi experiencia y opinión personal, no tiene ningún sentido juzgar a alguien por su forma de vestir, por las opiniones del resto o demás conceptos. Muchas veces acabamos teniendo buenas conexiones con personas que nunca nos habríamos imaginado, ya sean amistosas o en el ámbito del amor. Cuando ocurre esta idealización inversa los sentimientos que tenemos también son inversos al caso anterior. Tenemos sentimientos gratificantes, positivos, sentimos ilusión y nos damos cuenta de como habíamos idealizado de forma errónea.


¿Alguna vez habéis acabado siendo amigo de alguien que nunca lo habríais imaginado? o al revés ¿Habéis acabado de hablar con alguien porque os ha hecho daño? Seguramente la respuesta sea sí y todo ello viene por la idealización que creamos.


Como conclusión, decir que, conocer a alguien requiere mucho tiempo, diferentes planes, diferentes conversaciones... Nunca sabemos lo que una persona lleva dentro, si nos aportará algo positivo o negativo, si tomará un papel en nuestra vida o no o si podremos contar con ella, si no nos paramos a conocerla detenidamente.




El tabú de los sentimientos

  Resulta que este tema fue uno de los más votados en su día para hablar sobre él. Realmente no sé muy bien como empezar, engloba bastantes ...