Llevo un tiempo hablando con amigos sobre el concepto de idealizar a alguien, tanto para bien como para mal, como nos repercute en uno mismo y en nuestras acciones hacia alguien.
Antes de nada quiero decir que este es un artículo de opinión tras varias conversaciones.
¿Por qué idealizamos a una persona sin conocerla? Existe una frase muy famosa que es ''nunca se termina de conocer a una persona'' y creo que realmente es cierta. Por mucho que conozcas a una persona desde hace años, siempre puede sorprendernos. Esto forma parte de ser uno mismo, todos tenemos secretos que guardamos para nosotros, pensamientos y opiniones que muchas veces no las decimos. Entonces, si nunca terminamos de conocer a una persona ¿Que estamos haciendo idealizando a otra sin conocerla realmente?
Creo que la idealización se basa en una imagen que creamos nosotros mismos en nuestra cabeza, pensando que alguien es así, simplemente por la imagen que nos da a primera vista o por opiniones que hemos escuchado de otras personas.
Podemos empezar a conocer a alguien pero inconscientemente nuestra cabeza ya se ha hecho una imagen de como es esa persona. Creo que cuando idealizamos a alguien de forma positiva, según la vamos conociendo nos seguimos auto convenciendo de que es real nuestra imagen creada. En cambio, por el contrario, cuando idealizamos de forma negativa pero una parte nuestra se anima a conocerla o por circunstancias que se dan la acabas conociendo, acabamos sorprendiéndonos de forma gratificante.
Así pues, clasifico la idealización de dos maneras contrarias.
La primera, idealizar de forma positiva a alguien cuando realmente no es así. Con el paso del tiempo podemos ir viendo como la persona tiene actitudes, pensamientos, opiniones... diferentes al concepto que nosotros hemos creado sobre ella pero inconscientemente, durante un periodo de tiempo, nuestra mente sigue convenciéndose de que lo que nosotros creemos es real. Cuando este periodo de tiempo pasa (creo que para cada persona es diferente, para algunos pueden ser días y para otros meses o incluso años) nos lleva a la decepción, desilusión y frustración. Pero la realidad es que nadie nos está desilusionando o decepcionando, simplemente nos estamos decepcionando a nosotros mismos. Una persona no tiene por que cumplir con tu idealización y cuando por fin somos conscientes de que no es real nos sentimos así. Quiero explicar que bajo mi concepto la culpa es solo nuestra. No hemos esperado el tiempo suficiente para conocerla y observar como es, no nos hemos dado tiempo a nosotros mismos para reflexionar y poder tener nuestra opinión, nos hemos anticipado a los hechos de forma inconsciente. Se que muchas veces es difícil no hacerlo, ya que yo también lo he hecho y a veces lo sigo haciendo, pero creo que hay que ser un poco más ''frío'' y darnos tiempo tanto a nosotros mismos como al resto de personas. Se necesita tiempo para conocer a una persona y poder opinar sobre ella.
Por otro lado, la segunda idealización es a la inversa. Idealizamos de forma negativa a alguien y le atribuimos ciertas características, ya sea por su compañía, su forma de vestir, sus hábitos, su trabajo, o incluso por cosas que hemos escuchado. En la gran mayoría de los casos nos privamos de conocerla, nuestra cabeza se niega a ello por todos los prejuicios que tenemos. Pero a veces, por algún motivo acabamos conociendo a esta persona, ya sea porque trabaja con nosotros, porque la vemos a diario o simplemente porque empezamos a contestar sus mensajes sin demasiado interés que se va incrementando. Bajo mi experiencia y opinión personal, no tiene ningún sentido juzgar a alguien por su forma de vestir, por las opiniones del resto o demás conceptos. Muchas veces acabamos teniendo buenas conexiones con personas que nunca nos habríamos imaginado, ya sean amistosas o en el ámbito del amor. Cuando ocurre esta idealización inversa los sentimientos que tenemos también son inversos al caso anterior. Tenemos sentimientos gratificantes, positivos, sentimos ilusión y nos damos cuenta de como habíamos idealizado de forma errónea.
¿Alguna vez habéis acabado siendo amigo de alguien que nunca lo habríais imaginado? o al revés ¿Habéis acabado de hablar con alguien porque os ha hecho daño? Seguramente la respuesta sea sí y todo ello viene por la idealización que creamos.
Como conclusión, decir que, conocer a alguien requiere mucho tiempo, diferentes planes, diferentes conversaciones... Nunca sabemos lo que una persona lleva dentro, si nos aportará algo positivo o negativo, si tomará un papel en nuestra vida o no o si podremos contar con ella, si no nos paramos a conocerla detenidamente.